Hace poco más de un mes que anuncié la puesta en venta del Ultra Resizer, una pequeña utilidad para ampliar y reducir fotografías y imágenes. Este es mi primer producto a la venta a tavés de Internet, y estaba convencido que tendría problema, errores, etc. Y no me equivoqué.
Hasta el momento, los números son muy simples: ninguna venta. Pero quedarse sólo con el número de ventas creo que es incorrecto, ya que hay muchas otras variables a estudiar. Para empezar, el número de visitas a la página web, el número de descargas o las estadísticas de AdWords.
Lógicamente, cuando puse en venta el Ultra Resizer hubo muchas visitas. Por la novedad, por el hecho de anunciarlo a los foros de Business of Software y a la lista de correos de la Association of Software Professionals. Pero todas estas visitas no era clientes potenciales, ya que sólo iban a la web a mirar u opinar. Una vez pasado los primeros días, las visitas bajaron en picado, y gradualmente volvieron a subir, hasta las cifras de ahora, unos 60-70 visitantes únicos por día.
Sobre el número de descargas no puedo opinar, ya que hasta hace una semana no tenía estadísticas fiables (¡que complicado es el Google Analytics! Pero cuando se sabe más o menos cómo usarlo, ¡que gran herramienta!). Estos últimos días hay unas 15-20 descargas, que no está nada mal, al haber sólo 60 o 70 visitantes!
Y el AdWords… Otra gran herramienta de Google, pero que usada incorrectamente puede ser la ruina para cualquier empresa. Siempre he usado un pressupuesto muy bajo, imagino que por miedo a gastar demasiado en publicidad… Y la verdad es que estoy muy contento con el rendimiento del AdWords. Al principio hice el error de activar los anuncios de la Red de Display, pero después de leer el blog de Patrick McKenzie decidí poner anuncios sólo en la red de búsqueda, y la verdad que el rendimiento es muy bueno. Un CTR muy elevado (el más bajo un 1,06%, el más alto cerca de un 10%), y sólo visitas de calidad (quien ve un anuncio de Ultra Resizer es porqué está buscando cómo redimensionar fotos).
Y para terminar (mi hija de 6 meses me reclama…
), el error más grande que he hecho: un bug de software. El bug en sí era una tontería, pero estoy seguro que todo el mundo que ha probado el software y lo ha encontrado no le ha gustado nada. La cosa es muy simple: cuando pulsamos el botón de redimensionar, cada vez que se quiere redimensionar una imagen se mira si la imagen de salida existe, y si es el caso, se pregunta si se quiere sobreescribir. Pues el error estaba aquí: en vez de mirar si existía la imagen de destino, miraba si existía la imagen de orígen. A causa de esto, Ultra Resizer siempre preguntaba si se quería sobreescribir la imagen, aúnque realmente no se sobreescribía.
De todas fomas, este último problema ya está solucionado en la versión 1.2 del Ultra Resizer. O sea que si os habéis bajado la versión 1.1, pulsad el botón “Actualizar” y se os instalará la versión 1.2.
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